"Mujeres reales, somos todas. Definir a una mujer entre real e irreal es ridículo. Lo último que necesitamos las mujeres es estigmatizarnos entre nosotras. No vivo en base a los paradigmas del momento, siempre le pasé por encima a los clichés. Hago en cada momento de mi vida lo que me hace feliz, sin estar pendiente del que dirán, sin ataduras", siguió Luli.
Y comentó: "La realidad es que en el fondo lo que realmente molesta no es mi físico voluptuoso, ni mis curvas, ni medidas. Lo que realmente incomoda es ver a una mujer que vive con absoluta libertad".
"Posiblemente esas personas nunca pudieron vivir libre de la mirada del otro y debe ser fastidioso ver a una mujer sin cadenas. Un consejo que le daría a todas las mujeres es este: SER LIBRE, libre de culpas, prejuicios y estereotipos", finalizó la modelo.