“Tiene que hacer su tratamiento, su rehabilitación como la gente que vive con parálisis cerebral. (…) Es algo de por vida, es una prueba que ella tiene, pero está bárbara”, remarcó Julieta.
Y sobre el tiempo de aislamiento por la cuarentena junto a su hija admitió: “Hubo algo nuevo cuando no salía de la casa. Pude estar muy presente con mi hija y aprendí a jugar con ella de una manera más relajada. Bajé exigencias respecto al juego. Simplemente estar presente y jugar con lo que uno pueda. Fue agotador, como pueden ser los hijos y la casa, pero por momentos era muy gratificante”.