Aunque ella no indicó los beneficios para las mujeres de consumir la placenta después del parto, los defensores de la llamada placentofagia humana consideran que ingerir este órgano ayuda a las madres a combatir la depresión postparto, incrementa sus niveles de energía y estimula la producción de leche materna. Su hermana Kim había sugerido que haría lo mismo, aunque nunca se supo si cumplió su promesa.