Tras la degustación final, el jurado llamó a Susana junto a otro participante. La tensión se apoderó del estudio hasta que Martitegui anunció que ella era quien debía abandonar la competencia. Antes de despedirla, destacó su recorrido en una de las pruebas más complejas del certamen y le aseguró el cariño de todos.
El momento más conmovedor llegó cuando Betular no pudo contener las lágrimas. “Conocerte fue un placer y estoy muy feliz porque hayas estado en Masterchef. Podés contar conmigo siempre”, le dijo, completamente quebrado.
La periodista también se emocionó y agradeció a la producción y al jurado por la experiencia. Incluso compartió una revelación íntima de su primer día en el programa: “Los vi a ellos tres parados y dije ‘estos hombres no tienen ni idea de lo que significan en mi vida’”. Luego explicó que había comido muchas veces en el restaurante de Martitegui, recorrido los mejores lugares de Italia gracias a Donato y disfrutado de los dulces de Betular.
“Gracias por acompañarme en los momentos difíciles, felices y muy privados”, cerró Susana entre lágrimas, en una despedida que conmovió a todos y dejó una de las escenas más emotivas de la temporada.