Asimismo, contó que le costó más de 70 mil dólares:
"Es caro, ojalá se pueda hacer en la Argentina. Hubo casos pero hay como un vacío legal, no está muy regulado, allá es más cotidiano, está al alcance de la gente. Los medicamentos son muy caros".
"No es que Martín no quería tener un hijo conmigo, por algo tantas veces se habló del tema y tratamos. Él me pedía tiempo por una cuestión personal de él. Era un caso fuerte y lo supe entender, hicimos mucha terapia de pareja. La decisión la tomé en base a muchas cosas que me pasaron a mí personalmente, con ayuda psicológica. No fue fácil", agregó.
"Me sacaron muchos óvulos, me dijeron que hace tiempo no sacaban 34, es un montón. De esos, 30 eran sanos. Y de esos 30, dejé 15 para congelar y más adelante los otros 15 los usé para fecundar. Hay muchos que no sirven o no prendieron y se descartaron. Me quedaron cinco embriones perfectos y todos femeninos. Ahora ya usé uno, me quedaron cuatro, pero no hay posibilidad de que sea varón", sentenció.