“Viajé el 29 de diciembre sólo para liberar el teatro de lo que se denomina ‘bajo astral’. Lo hice y logré armonizarlo, utilicé palabras, sahumerios y otros elementos, me reservo sus procedimientos. Mariano cree en las energías positivas y por eso me convocó. Hice el trabajo, me pagó como corresponde y está feliz porque su obra está muy bien posicionada. Además, confía en mí porque nos conocemos desde chicos, jugábamos a la pelota juntos en Palomar, nuestro barrio de la infancia, conozco a sus hermanos y a su familia. Es un gran ser humano”, señaló el especialista.