Y agregó: “Tenía ganas de venir a saludar a todo el equipo, me sentí muy contenido, me divertí, los invitados estaban buenísimos… Estaba el psicólogo Gervasio Díaz Castelli, que me escribió siempre para ayudarme. En América me siento como en casa”.Recordemos que durante el verano, Alé sufrió un brote psicótico, con delirios místicos incluidos, y eso le valió la separación de su mujer María del Mar, aunque ninguno descarte una reconciliación.De a poco, Matías vuelve a asomar la cabeza en los medios y su recuperación anímica y emocional sigue su curso normalmente. Lo extrañábamos.