El actor estadounidense Luke Perry, que saltó a la fama con su papel de galán en la serie juvenil de los año 90 Beverly Hills, 90210, falleció este lunes 4 de marzo a los 52 años, como consecuencia de un severo derrame cerebral.
Su representante, Arnold Robinson, dijo que murió "rodeado de sus hijos Jack y Sophie, su prometida Wendy Madison Bauer y su ex esposa Minnie Sharp". También lo acompañaba su madre, padrastro, hermanos y otros familiares y amigos. Perry estaba hospitalizado desde el pasado miércoles.
"La familia aprecia el gran apoyo y las oraciones extendidas por Luke en todo el mundo y respetuosamente pide privacidad en este momento de gran luto", dijo Robinson en una nota enviada a la agencia AFP.
Perry formaba parte del elenco de Riverdale, un drama juvenil de misterio basado en las historietas de Archie y que transmite la cadena CW en Estados Unidos y Warner Channel en América Latina.
Pero será definitivamente recordado por su su trabajo en la serie Beverly Hills, 90210, donde interpretaba a Dylan McKay, uno de los protagonistas.