"No había camas de UTI en hospitales públicos, ni IPS, ni sanatorios. Con esa idea pisé el Hospital de Villa Elisa. Llené mi cuerpo de pastillas, cápsulas recetadas por médicos, inyección para esto y aquello, y sugerencias caseras que los amigos empíricos me brindaron a borbotones, todo con tal de recuperar el oxígeno que recibía a cuentagotas".
"Yo pude, gracias a Dios, contar la historia" expuso el presentador de noticias de América Tv, y aseguró que se siente actualmente con un ánimo "diferente, optimista, esperanzador".