La repercusión del tuit fue inmediata: algunos secundaron la opinión del comunicador, y otros lo acusaron de meterse en cuestiones que no le competen.
"No va a tener clientes si va a mirar los pecados de cada uno de sus clientes, no es juez ofrece un servicio y le pagan por eso", opinó una internauta.
"Creo que si le excluye a esa rata de su gimnasio va tener más éxito. No se trata de ser juez, pero al menos si a mí me pide una pizza, y eso que la hago desde mi casa, juro que no le vendo... Tenemos que matar socialmente a estas lacras", opinó otra seguidora.
Hasta el momento, Niella se llamó a silencio en las redes sobre este tema.