"Acá estoy, en casa. Los médicos me prohibieron hablar por lo menos por 48 horas. Vengo evolucionando muy bien, tengo que tener mucha paciencia. Creo que el Dios junto con los médicos y el amor de la gente me dieron fuerzas para sentirme cada vez mejor", explicó Iripino en diálogo con PrimiciasYa.com.
"No me alcanzan las palabras de agradecimiento. Estoy tratando de empezar a responder a todos como puedo. Dios me dio una nueva oportunidad", cerró el cantante.