Hace un mes partió desde Buenos Aires al país azteca y luego de varios días de recorrida se instaló en un pueblito muy cerca del mar y empezó a trabajar como restauradora de muebles.
“Recién mudada a un barrio de gente trabajadora. Reciclando muebles, conviviendo con amigos. Que experiencia •GRACIAS•”, escribió en Twitter.
Ya estuvo en Tulum, buceó en las cavernas de Cenotes Dos Ojos y en Akumal. Además, está conociendo a muchas personas y saliendo con sus amigas por los bares del lugar. Y se tatuó, claro.
Rocío cuenta día a día sus aventuras por México en su cuenta de Twitter y Facebook. Lo que más agradece es poder estar disfrutando de ese paraíso y deleita a sus fans con fotos de los increíbles paisajes de las playas.