La artista también relató que, en medio de la gravedad de su cuadro, incluso le costaba comunicarse con sus seres queridos. "Estuvo en terapia toda cableada, aislada. Y bueno, nunca es lindo estar internada, pero tampoco en una terapia. O sea, entonces yo quería escribir, no podía, y yo tenía miedo de escribir mal, porque también preocupás a un montón de gente. Angustiás al otro sin querer, porque vos lo que querés es estar bien no solo por vos, sino por tu gente querida, la gente que día a día está pendiente de vos", expresó entre lágrimas.
En ese momento, Costa puso en palabras una de las sensaciones más difíciles que atravesó durante su internación: la de sentirse completamente vulnerable. "Yo la pasé muy, muy, muy feo, te sentís en un estado de desnudez, de soledad, donde estás vos y yo y mi Virgen de Lourdes y el Padre Pío y el Espíritu Santo, pero llega un momento que hay algo que ya no es una cuestión de fe, es una cuestión de salud", dijo completamente quebrada.
La frase dejó planteado uno de los momentos más duros de su relato. Pablo Layús quiso saber entonces si, durante esos días, había pensado que podía morir. "Sí. Pensé que era el fin, pensé que era el fin por el sentido de que mi cuerpo no aguantaba más", afirmó.
Cora Debarbieri reparó entonces en un aspecto particular de su relato: incluso atravesando un cuadro delicado, Costa estaba preocupada por el impacto que su situación podía generar en las personas que la rodeaban. "Claro, pero yo no soy un helecho. No es que me tiran un poco de agua y sigo viviendo. Necesitas del afecto, necesitas del otro. Necesitás sentir que no sos un paria", le respondió Costa.
Con el tratamiento indicado, su estado comenzó a mejorar y finalmente pudo dejar terapia intensiva. Durante la charla también apareció otro aspecto de su recuperación: el impacto emocional que tuvo todo lo vivido. Karina Iavícoli le preguntó por su salud mental y por el acompañamiento psicológico que recibió durante ese período. La conversación llevó entonces a Costa a hablar de una pregunta que, según contó, la acompaña desde hace muchos años: cuál es su lugar y dónde siente que pertenece.
"¿Y podés descular qué es lo que te pone tan mal?", quiso saber Iavícoli. "Ahora fue físico. Antes fue algo... sentimientos, injusticias. Eso me pasa de muy chica: dónde está mi lugar, cuál es mi lugar", respondió.
La pregunta final llegó de manera directa y encontró a Costa en otro momento de profunda sinceridad. "¿Vos sabés cuál es tu lugar?", le preguntaron. "Ahora sí", sostuvo.
Qué le dijo Verónica Lozano a Costa tras su internación
El regreso de Costa a Cortá por Lozano después de ocho días de internación estuvo atravesado por la firmeza maternal de Verónica Lozano, quien en vivo le marcó los límites a su panelista.
"De acá hacia adelante tengo que cuidarme lo máximo, con cuidados intensivos o especiales. Es una opción de vida. Ahora tendré que concentrarme en mi bienestar, en mi salud. En una opción que es el sólo por hoy", confesó Costa.
En ese momento, la conductora lo resumió con claridad: "O sea, cuidarte, descansar... ¡Vos estabas fumando, yo no sabía que estabas fumando! Sos una...". Costa respondió: "Yo volví a fumar por la depresión".
Vero: "Habías dejado. Después no nos contaste que volviste".
Costa: "Pero volví. ¿Qué adicto te cuenta? Y voy a poder dejar de fumar otra vez... Porque lo que vos tenés que sacar de tu vida son las toxinas. Y esa purificación no es solo física, es espiritual".
Vero: "Costi has hecho tanto. Porque no solo que hay un Dios que te dijo vos (no morís), sino que también vos te paristeis. Entonces, tanto esfuerzo, que muchas veces lo hablamos en mi intimidad y me tomo el atrevimiento de decirlo: '¡Dale, loca!'".
"Empezá a quererte más, cuidarte más, y respetarte más a vos misma, en ese sentido. Tomar mejores decisiones. Todos nos equivocamos. Y en esto del día a día, bueno, hoy es la posibilidad también de volver a construirte de nuevo. Y te queremos. No necesitamos que llames más la atención. Porque vos estás así también para llamar la atención", agregó Vero.
Costa: "¿Te parece?".
Vero: "Sí. Sí. Y te queremos".
Costa: "Yo sé que sí".
Vero: "¿Entonces?".
Costa: "Agradecer a todos mis compañeros. A todos, todos, todos. No solo de acá, sino de allá. De la radio también. Todos pendientes".