La corte de Imputados clausuró el año con un particular litigio, que puso cara a cara a una suerte de justiciero de la zona sur de Buenos Aires, conocido como el Capitán Mengano, y al conductor de un Tren de la alegría. El motivo de la demanda: el chofer acusó al presunto super héroe de haberlo denunciado y "dejarlo sin trabajo".