A partir de ahora, los participantes no podrán utilizar el gimnasio ni la pileta, tendrán reducido el presupuesto semanal para las compras y contarán con solo una hora diaria de agua caliente.
Tras el anuncio, el clima interno se volvió tenso. Nazareno tomó la palabra y reconoció que fue él quien permaneció en el patio al escuchar el grito. Según explicó, intentó entender lo que decían desde afuera, pero su accionar terminó perjudicando a todo el grupo.
La confesión lo dejó expuesto frente a sus compañeros, en una semana clave en la que además se encuentra en placa. Como si fuera poco, el episodio reactivó conflictos internos y puso bajo la lupa su vínculo con Titi.
Con el castigo ya en marcha y la desconfianza en aumento, la casa atraviesa uno de sus momentos más sensibles y todo indica que la convivencia será cada vez más difícil.