En diálogo con "Agarrate Catalina" por La Once Diez/Radio de la Ciudad, indicó: “Ser puta no es un insulto, es una manera que tienen muchas mujeres de ganarse la vida, como otros trabajos. Debería ser tomado como tal y las mujeres tener su jubilación. Al ser un trabajo marginal, ya que no hay un amparo legal, estas mujeres están sometidas a que te saquen de tu casa, no te dejen trabajar en ningún lado, que te maltraten y se justifica”.