Florencia de la V decidió ir a visitar ayer domingo la tumba de Jorge Ibáñez para estar cerca del diseñador en el Día del Amigo, sin imaginar que todo terminaría mal por culpa de unos delincuentes que la asaltaron cuando salía del cementerio de la Recoleta con su marido, Pablo Goycochea, y sus hijos, Paul e Isabella.
