El Sr. Gravier ha sido víctima de una maniobra urdida por un ex escribano, hoy prófugo de la Justicia, y ha sido sorprendido en su buena fe al descubrir que un protocolo notarial en el que se le certificaron firmas, en realidad, había sido robado previamente. Esta imputación carece de todo sentido, ya que Alejandro Gravier ni ningún familiar han participado ni activa ni pasivamente de maniobra alguna, sino que además no ha obtenido beneficio alguno por el hecho. Las distintas empresas que conforman el Grupo Familiar, se encuentran al día, y no deben impuestos como erróneamente alude la información.