"Lamento no poder llegar a casa a tiempo. Lo que nos pasa con Leo es que ninguno de los dos dormimos y llegar a las ocho de la noche del jueves y agarrar el auto para ir es una locura cuando no hay más nada que hacer. Cuando me enteré me iba a ir sola y Leo me decía que no podía dejar el bebé porque no sabía cuánto tiempo demoraba", relató.
Más tarde, contó cómo se enteró de la triste noticia: "Que mi sobrino me llame a las 8 de la mañana estando de vacaciones significa que algo había pasado. Me agarró de sorpresa. Es una mezcla de sensaciones y dolor", dijo.
Luego, se refirió a su hija Uma, que se encuentra en Rosario: "La llamé y estaba llorando. Volví a hablar a las horas porque una amiga se la llevó a la casa. Le expliqué la situación y le dije que estaba tratando de conseguir los pasajes. Es súper madura y me sorprende cómo los chicos lo toman de una manera mejor que los grandes", contó.
"Mi mamá está mal, se descompuso y le subió la presión. Sé que ellas están al lado y no los quiero poner más nerviosos de lo que están. No vamos a poder estar en el velorio", concluyó Amalia Granata.