Lejos de lo tradicional, anuncia que el bebé tendrá dos padrinos: Facundo, su mejor amigo y Guillermo Cóppola y, entre risas, revela que su pareja teme presenciar el nacimiento. "¡Tiene miedo! No quiere saber nada pero ya le dije que no tiene opción, va a tener que estar".
Después de atravesar un año difícil tras la infidelidad pública de su pareja y el torbellino mediático a su alrededor, Amalia elige mirar para adelante: "Fueron muchas complicaciones para un embarazo. Lo que pasó con Leo, la mudanza, el viaje y mucho trabajo. No nos equivocamos al ponerle Roque, que significa fuerte como una roca. Pienso que será un bebé con mucha garra y me gustaría que heredera mi fuerza", indicó.