"Yo paseaba a mi anterior perro, un labrador, y se trenzó con un dálmata, y yo pongo la pierna para separarlos. El perro dálmata me muerte la arteria femoral, y me agujerea la arteria y empieza un sangrado en el que me podía haber desangrado rápidamente. El tema era la cantidad de sangre que salía, como una canilla", dijo el periodista Rodrigo Lussich.