'El que espera, desesperada' dice un viejo refrán, algo que se aplica perfectamente a la generalidad de toda embarazada que debe esperar 40 semanas para tomar contacto con su bebé y dar inicio a una nueva etapa en la vida familiar. Y precisamente esta es la actual situación de Dalma Maradona, que tras contar los malestares que vivió durante el primer trimestre, ahora cuenta los días para recibir a Azul, su segunda hija, junto a su marido -Andrés Caldarelli- y la pequeña Roma.



