“Este año tuve una furia con el tema de ir a teñirme las canas. Me planteé por qué no me dejo el pelo blanco, si ya soy mi abuela, tengo más canas que ella. Me agarró un revire”, reconoció Conte.
Y sorprendió con su confesión estética: “La verdad es que tengo muchas canas, digamos todo. Cada tres semanas tengo que estar haciéndome el color, y me da mucha fiaca. Y decidí este año empezar a ocuparme yo también de eso y se me hace más relajado. Prefiero más hablar de los contenidos del programa, hacer charla técnica, disfrutar de la previa que estar una hora maquillándome y peinándome”.