“Yo aguanto porque si digo algo después se arma quilombo. Esto cada vez va a ser peor. Se sigue mojando la oreja y no tiene fin... Va a llevar lamentablemente a (tener) otro comportamiento. A nosotros nos tienen amordazados y en casa, pero es una olla a presión que puede no terminar bien”, enfatizó Dady.
Y finalizó: “Realmente esto tiene un final anunciado y ya sabemos cómo termina la película. Y ustedes también lo saben. ¿Cuando se arme quilombo, nos van a echar la culpa a nosotros?”.
Lo cierto es que ante la repercusión de sus palabras, Brieva no se mostró arrepentido de sus declaraciones y explicó: “No se bancan un chiste. No se bancan una joda. Esta es una radio en la que siempre hemos jugado. Esto es un chiste”.
Y agregó en tono desafiante: “Ya tengo mis zapatos y tengo mis bolas", haciendo referencia a los accesorios para jugar al bowling.
LEER MÁS: Denunciaron penalmente a Dady Brieva por "apología del crimen"
Además, Brieva se quejó de cómo fueron interpretados sus dichos por los medios: “A mí me ha pasado 60 veces esto. Es un ejercicio sísmico. Tiran, tiran todos juntos, hacen denuncias penales. Nada que no sea más que la continuidad de lo que han hecho en estos cuatro años”.