Al regresar a Uruguay pasadas las 5 de la mañana, Luis Suárez se dirigió junto a su familia a su casa para descansar. Enterados de la situación, muchos uruguayos se acercaron para darle muestras de afecto y cariño.
Los compatriotas se acercan a aplaudir, cantar y darle gritos de apoyo al Pistolero, tras la sanción de FIFA que hasta el propio italiano Giorgio Chiellini consideró "excesiva".
Alrededor del mediodía, las persianas del domicilio de Suárez se levantaron y la gente comenzó a gritar: "Vamos, Luis, con la frente en alto".
El público se va renovando, mientras Suárez continúa descansando en su hogar.
Fuente Ovación Digital Uruguay