Luego de terminar la temporada en el fútbol mexicano, donde su equipo no consiguió el ascenso a Primera pero le renovaron el contrato por dos temporadas más, Maradona viajó a la Argentina para instalarse en una casa en Nordelta.
Allí recibió el afecto de sus hermanas. Y también se ocupó de las cuestiones de su salud. Realizó una cura de sueño durante cuatro días para bajar la ansiedad. Y más adelante volverá a México a seguir como entrenador de los Dorados de Sinaloa.