"Después de tres años, había pensado que de alguna manera regresaría, y sí lo hace, no en el sentido físico, sino espiritual, ocurre todo el tiempo. Su espíritu llega y se sienta a los pies de la cama, se queda sentada allí, y tiene su mismo aspecto, con su misma cara preciosa y se me queda mirando, yo le pregunto si se encuentra bien porque me pone nervioso verla ahí, pero al mismo tiempo es reconfortante saber que está cerca, siempre a mi alrededor", declaró Mitch al periódico The Sun.