"Ayer sucedió lo mismo que la otra vez: que Jaimito, el Cartero, no salió de su casa para nada. Yo me di cuenta porque había estado esperando a que él bajara para que viera que ya puedo brincar desde el quinto escalón de la escalera. Pero nada que bajaba. Entonces subí para ver si le pasaba algo. Y lo que pasaba era que ya estaba muerto", dice el Chavo en el libro de la serie.
Y luego agrega: "Tenía los ojitos cerrados, como si nomás estuviera dormido. Y hasta parecía como si estuviera soñando algo bonito, pues tenía cara de estar contento. Pero no puede ser, porque ni modo que le diera gusto morirse. O quién sabe, porque Jaimito el Cartero siempre decía que prefería evitar la fatiga... o sea que ya evitó la fatiga para siempre".