Pero a los pocos minutos, la morocha se descontroló: ¡Las cámaras se bajan! La conch... de la lora. Pensé que eran distintos, pero no se puede".
Mientras el escándalo ocurría, uno de los asistentes de la mujer, amenazaba al periodista: "Subite al ascensor porque te voy a dar un roscazo", le dijo a Beccaria.
Luego de vistas las imágenes, en el piso de Intrusos, Marina Calabró leía las palabras de Figueiras le habría proferido al cronista: "Están mal vestidos; comen como animales y no son estéticos".
Del otro lado de la pantalla, Ivana, que había visto el informe, compartía en Twitter una suerte de disculpas: "Pido disculpas si alguien ayer se sintió ofendido, no fue mi intención. Es una experiencia nueva para mí y el estrés fue muy grande. Nunca trate a nadie de grasa. Eso es mentira. Besos. @intrusosoficial".