Según muestra el material, el lunes a las 23.10, la bailarina y el actor estacionaron sus autos cerca de la casa de él, quien luego de pasar una noche de pasión con la rubia, volvió a vérselo a las 10 de la mañana para revisar que no hubiera cámaras que los estuvieran captando. Luego, con un espacio de 10 minutos, primero se fue Laurita y después, nuestro inefable galán.