Se vio que el plan siniestro de Torcuato Ferreyra (Benjamín Vicuña) surtió efecto y Bruno (Albert Baró) fue culpado como autor del disparo que puso al borde de la muerte a Lidia (Miranda Casero).
Con Bruno encarcelado y Lucía (Delfina Chaves) desconsolada, el villano consiguió ganar una gran batalla.