"Hace unos meses se hizo conocido un caso de unas chicas que se estaban besando en un bar y las terminaron echando. El lugar sufrió una condena conforme a la ley anti discriminación que rige en la Ciudad y el personal que trabajaba en el lugar tuvo que someterse a una capacitación sobre información de diversidad sexual. Por lo que, en el caso de María Martha, decir públicamente eso también de acuerdo a la ley es un delito y debería ser sancionada con material explicativo o un curso de diversidad sexual", fundamentó Torchia.
"Decir lo que dijo es un delito, no es mi opinión personal, es lo que dice la ley. Vivimos hace un tiempo une espectáculo mamarrachesco con el audio de Muscari. En ese caso el rechazo fue gigante y masivo. Con la orientación sexual, sin embargo, no pasa lo mismo, es como si todavía muchos pueden decir públicamente cualquier cosa. No hay instrumento más violento que el lenguaje y Maria Matha usó esto para cometer un delito según la ley. Me llama mucho la atención la falta de reacción general", sentenció.