Sin embargo, uno de los momentos más llamativos de la entrevista llegó cuando le preguntaron por la situación sentimental del actor, tras su separación de Griselda Siciliani. En ese sentido, Barón fue contundente al describir cómo lo encuentra actualmente y sorprendió con una frase.
"No está con nadie, pero todavía mejor que no. Lo veo re tranquilo", aseguró, dando a entender que considera positivo que su amigo atraviese este momento sin iniciar una nueva relación.
La actriz también reconoció que sentía un especial cariño por la pareja que formaban Castro y Siciliani, aunque señaló que entiende que el actor necesita tiempo para ordenar su vida. "Yo los quiero mucho a los dos, me gustaba mucho la pareja, pero bueno, entiendo que Luciano tiene un camino que recorrer. Necesita estar bien, acomodar un montón de cosas", reflexionó.
Por otra parte, Jimena Barón tuvo palabras de admiración para Griselda Siciliani, a quien elogió tanto en lo personal como en lo profesional. "Gri es una mina que nació acomodada, la tiene clarísima a nivel personal, actoral. Es una bomba de mujer", afirmó.
Finalmente, y cambiando rotundamente de tema, la artista fue consultada por la salud de su expareja y padre de su hijo mayor, Daniel Osvaldo. "Está bien, ya está en la casa por suerte... mucho mejor", respondió brevemente antes de pedir que finalizaran la entrevista, ya que su hijo Momo se encontraba presente.
Luciano Castro y Griselda Siciliani: el escándalo de los audios que terminó con su noviazgo
La separación de Luciano Castro y Griselda Siciliani llegó tras un escándalo mediático que marcó el inicio de 2026: la filtración de audios en los que el actor coqueteaba con Sarah Borrell, una joven danesa que conoció durante su paso por Madrid.
El episodio salió a la luz a comienzos de enero, cuando se viralizaron mensajes de voz que Castro le habría enviado a Borrell mientras se encontraba en España para protagonizar la obra Sansón de las Islas. En los audios, el actor ocultaba su relación con Siciliani y mostraba interés en encontrarse con la joven, a quien incluso le habría enviado una foto desde su camarín para comprobar su identidad.
La polémica alcanzó dimensiones inesperadas cuando Castro reconoció ante Siciliani que la información era verdadera. La actriz dejó en claro que no mantenían una relación abierta ni un acuerdo de poliamor, y explicó que lo que más le dolió no fue únicamente la infidelidad, sino que el episodio se transformara en un hecho público y objeto de burlas, memes y filtraciones constantes.
Aunque en un primer momento la pareja intentó bajar el perfil y habló de una etapa de reflexión, la relación no logró recuperarse. A fines de enero, Siciliani confirmó que había puesto punto final al vínculo y que estaba separada desde hacía varias semanas.
Castro, por su parte, habló de una “vergüenza absoluta” y una “tristeza aguda”. Admitió haber “bastardeado algo que no da lugar” y aseguró haber perdido al amor de su vida.
Así, la infidelidad revelada por los audios fue el detonante, pero la exposición mediática posterior terminó de sellar el fin de una de las parejas más consolidadas del espectáculo argentino.