Las diferencias que terminaron alejándolos
Al intentar explicar qué pudo haber sucedido con Lali, Yeyo dejó entrever que no necesariamente hubo un episodio puntual, sino diferencias que se fueron acumulando con el tiempo. "Nada en particular, quizás... formas. Amigos ya no somos, lamentablemente. Las tolerancias antes eran un poco más amplias, hoy en día está todo mucho más sensible", sostuvo.
Sus palabras abrieron la puerta a nuevas preguntas sobre el origen de la ruptura. ¿Hubo algún desencuentro que marcó el final de la amistad o simplemente cambiaron las circunstancias y las maneras de relacionarse? Sin dar nombres ni señalar culpables, el actor deslizó una reflexión sobre cómo puede transformarse un vínculo cuando las personas atraviesan distintas etapas de sus vidas. "Uno cuando está ahí arriba se banca menos, cuando está abajo, no tiene el peso que tenía cuando estaba a la par", agregó.
Pese a la distancia, Yeyo evitó cualquier reproche directo hacia la cantante y se mostró dispuesto a reconocer el lugar que ella ocupó en su vida. De hecho, sus declaraciones dejaron en evidencia que el final de la amistad no significó que desapareciera el cariño que siente por ella y por su entorno familiar. "La re banco a Lali, siempre voy a querer que ella y su familia esté bien", aseguró.
Luego, reconoció cuánto le costó aceptar el cambio en el vínculo y recordó el lugar que ocupaban la cantante y su madre, Majo, en su vida cotidiana. "Me dolió porque siempre fue mi hermana, Majo como una vieja. Nunca los voy a dejar de apreciar y no guardo ningún resentimiento", sostuvo.
Lejos de cerrar definitivamente la puerta a una posible reconciliación, el actor también respondió qué haría si recibiera una invitación de Lali para compartir un momento importante con ella. Su respuesta fue contundente y dejó en claro que, pese a todo lo ocurrido, todavía siente que forma parte de esa historia. "Obvio que sí porque me siento parte", manifestó.