"No lo tengo hablado, fe reciente. El alta fue el miércoles, el médico me dijo que existía la posibilidad de un auto trasplante de médula. Pero el miércoles me dijo que me daba el alta. No estoy joya físicamente, me cagaron a palos con las quimio, eran seis días de internación con quimio permanente. Eso me cansó y me va a llevar un tiempo reacomodarme, sacar todo lo que me metieron que arrasó con lo malo y con lo bueno y me dio la posibilidad de estar vivo también", añadió.
"Pensar en tu propia muerte es jodido, nunca lo había pensado y la verdad que lo pensas. Tengo hijos, esposa, madre, hermanos y se te cruza todo eso: que si me muero esta queda sin papá, esa fue la más difícil de las muchas, tratar de cambiar esa idea en la cabeza. No es un chasquido de dedos y listo, te lleva un tiempo. Fue todo muy rápido, me dieron un diagnóstico el 29 de noviembre y el 5 de diciembre ya estaba en quimio".
Y cerró con un mensaje de la experiencia vivida:
"Es una mezcla médica, de la cabeza y fundamentalmente de mucho amor y afecto. Estoy re contra agradecido, el amor que recibí desde la enfermera hasta la familia fue fundamental. Si algo hay que dejar de enseñanza es que es mucho de la cabeza y mucho de cariño de quien venga".