En el audio se escuchaba que el hijo de Tristán contaba que su padre se había atrincherado en su departamento, que tenía un arma y que había intentado empujarlo del décimo piso.
Luego de que esta información se difundiera, Federico, otro de los hijos, la desmintió y contó que sólo se había preocupado porque su padre no respondía sus llamados ni atendía el timbre de su casa.
Todo el escándalo continuó y hasta llegó el SAME y Tristán fue trasladado al Hospital Fernández para que lo viera un médico clínico.
Al enterarse de que la denuncia de los hijos del actor era falsa, la Policía decidió iniciarles una demanda.