Tras presentarla, Feudale se fundió en un gran abrazo con Marcelo y se mostró con lágrimas en los ojos: “No me hagas llorar. Ya sé que me querés, pero no había forma de estar, había algo que defender que era (la salud) de mamá. Pero acá estoy”.
“A pesar de todo lo que pasa, estamos vivos y eso es lo importante. Te quiero mucho y los extrañé a todos. No los miré nunca pero no porque no quisiera, sino porque era raro estar afuera”, cerró Marcela