Sin dar nombres, Emilia contó: "Golpeaban la puerta y preguntaban: '¿Terminaste? ¡me toca a mí!'". "Están todas vivas", dijo, riéndose.
María Laura aseguró que las nuevas "subían por la escalera" y que las otras , "bajaban por el ascensor". "Salía una de la habitación y entraba otra, y no se cruzaban", detalló.
Luego, confesaron que ninguna de ellas tuvo "algo" con el intérprete: " Nunca pudo, estábamos rodeadas de mamá, papá, nuestro representante, no podía ni mirarnos -explicaron-. Además, él tenía 37; y nosotras, 18, no éramos fanáticas, lo que te ayuda para ser compinche. Él nos trataba como sus niñas, pero niñas como dice la palabra".