Y agregó: “Lo único que pido es respeto por la situación, porque fue muy difícil. Pido respeto por mi hija y apoyo. Magalí es realmente es ciento por ciento hija de Diego. Por eso Necesito el respeto para ella y para su familia. Gracias por escucharme. Tengo mucho respeto por los padres que la criaron y voy a estar toda la vida sumamente agradecida, de todo corazón”.
Sin Diego presente el camino se hizo mucho más engorroso y fue una de sus hermanas quien prestó su ADN de manera particular para que Gil pudiera saber si aquello que le dijo su madre podría tener un grado de veracidad.
Según pudo saber Teleshow, se trató de un ADN “extrajudicial” que se hizo hace unos meses entre la joven y una de las hermanas de Pelusa, que arrojó “baja probabilidad de vínculo”, lo que no quiere decir que este no exista y por eso el caso continuará judicializado a la espera de que el tribunal pida realizar una nueva prueba de filiación con las muestras extraídas de Diego Maradona.
“Las pruebas para determinar la paternidad toman unos alelos, que son unas partecitas del ADN, y como nosotros tenemos un 50% de nuestra madre y otro 50% del padre, cuando se chequea con el padre, hay un 99,9% de las partes de los alelos y tiene una efectividad muy importante. Cuando, en cambio, se compara el hijo con un tío o un hermano, la probabilidad, por los cambios que hay, está entre un 70 y un 80% porque hay otros que intervinieron. Entonces, la probabilidad que alguien no sea es del 20 o del 30%. La única manera de saber 100% es hacerlo directamente con el papá”, explicó el doctor Claudio Santa María rector de la Fundación del Instituto de Ciencias de la Salud.