Y agregó: “Fue lo primero que se le ocurrió. Venía en caída libre y eso hizo que mi pómulo no apoye directamente en el suelo. Mi cara está perfecta, no sé qué habría pasado sino”.
“Soy consciente que tengo un petardo en el cuerpo. Yo quiero hacer todo. Estos son avisos de que tengo que parar, no soy la mujer maravilla”, finalizó.