Incluso, Souto se mudó a una casa con vista a la Bombonera y explicó: “Viví mucho por esta zona y cuando vi que la terraza daba a la cancha sentí que era una señal. Siempre voy a la cancha, al sector B. No me quedo en el palco de prensa y voy hace 30 años. He pedido días en el trabajo para seguir a Boca. Hay un montón que eligen no decirlo, y yo llegue hasta aquí".