Por esa razón, el cantante le iba diciendo a su compañero de equipo la receta y la presentación del plato. Y, de igual manera, el periodista le fue detallando qué pasos siguió durante la elaboración.
En un momento, Tití empezó a sentirse mal. El comentaristas deportivo tuvo que sentarse porque no podía mantenerse en pie.
Al los minutos, un médico fue hasta su estación para tomarle la presión. Como no podía verlo, Joaquín seguía dándole indicaciones.
"¡Esperá...! ¡Esperá...!", repetía Tití, mientras el doctor lo revisaba.
Después de un rato, el periodista logró recomponerse y continuar con la prueba.
"¡No podía parar de transpirar!", comentó Tití frente a cámara después del mal momento.