"El proceso de llegar a los 40 me enfrentó a superar mis propios límites y a creer más en mí por lo tengo adentro que por lo que tengo afuera. Siempre supe que era más interesante, creativamente hablando, por dentro, que por la belleza que se podía ver por fuera" continuó.
Luego, se animó a hablar sobre el paso del tiempo y la vejez: "Sabes lo que más me dolió en la vida, que desde muy pendeja me dijeran que tenía mucho ángel. No entendía lo que era eso, que me querían decir ni a qué se referían. Me dolía que no me vieran como una actriz. ¿Sabés lo que me dijo alguien una vez?: 'Te van a considerar actriz cuando no seas joven, porque ser joven y bonita no califica para el reconocimiento'", concluyó al respecto.