“Esto se fue de las manos, se quisieron hacer las graciosas y pasaron el límite. Desde que se levantó el telón hasta el final se la pasaron hablando, no se suele suspender una obra. Es molesto que te digan cosas todo el tiempo, no es una sola cosa. Ya después el vocabulario era cualquier cosa y había nenas. Si un hombre le estuviese diciendo a una actriz que le muestre y que la iba a partir, hubiese sido un escándalo”, explicó el actor en diálogo con el ciclo radial "Agarrate Catalina".