Y agregó: "Cuando comenzaron las peleas dijimos: 'A ver, tomemos un tiempo para ver qué sentimos'. Y nos separamos durante diez días. No nos gustó nada y pudimos dar las cartas otra vez. Funcionamos juntos".
"La prueba mayor fue la superación del dolor. La vida nos dio piñas, de lleno en el centro de la cara. Cuando estábamos reponiéndonos de la pérdida del bebé, pasó lo de Santi. Y a pesar de todo, siempre volvemos a elegirnos. Día tras día. Hace muy poco pude volver a poner en palabras la frase 'Soy feliz'. Porque soy feliz, otra vez. Y no es poca cosa", concluyó.