"Lo que se diga de mí me da igual, tengo claro quién soy y cómo me manejé en la vida. Otras tres mujeres que aman a mi viejo ven la tele. Mi hermana Caro, mi mamá, que era directora de un centro de mujeres golpeadas que nunca dejó de amar a papá y está un poco enfermucha, y mi abuela que tiene 94 años y jamás deja de contarme anécdotas de mi viejo", comienza el relato.
Y sigue: "Les pido que respeten a esas tres mujeres que opinan muy distinto. No me gusta que hablemos de alguien que ya no está, mi papá fue un gran padre, te lo aseguro y no está acá para defenderse, por eso hablo yo. Sé quién fue y fue lo mejor que nos pasó en la vida. Mi alma y mi gratitud me llaman a honrarlo".