Para alguien apasionado por las matemáticas y los números como era Roberto Gómez Bolaños, la fortuna que les deja a sus seis hijos y a Florinda Meza se revela como pequeña, comparada con los ingresos que durante décadas le generó a Televisa por sus productos traducidos a 15 idiomas y vistos por cientos de millones de televidentes en todo el mundo durante 24 años.
