"Por eso importa el apellido Caniggia en el universo, no por los pelotudos de los hijos (en referencia a Alexander y Charlotte), y además, mucho menos por la patética de Susana Giménez que junto con su producción aprovecha este circo para bastardear lo que va quedando de la memoria de un gran deportista argentino", arrojó y continuó: "Es más allá de los quilombos. Los que estuvieron en el Mundial 90 sabían de la limusina que había con Mariana Nannis esperándolo, está bien pero eso no le impidió romperle el culo a los brasileños, no le impidió hacerle un gol a Italia para meternos después en la final. Después esta cosa circense la tiene, es un tipo muy fachero, pelo largo, pinta de rockero sin serlo y siendo un gran futbolista".