Luego de que el gobierno interino de Bolivia, encabezado por Jeanine Áñez, advirtiera que no garantiza la seguridad de los periodistas extranjeros y hasta los acusara de "sedición", los equipos de profesionales de señales televisivas, incluidos América y A24, con Rolando Graña a la cabeza, se resguardaron en la embajada argentina en Bolivia.