Uno de los momentos más fuertes llegó cuando contó cómo la personalidad de Castro terminaba opacando sus propios logros. “Él era el protagonista, el galán de todas las novelas. Cuando a mí me surgía un trabajo, su reacción era: ‘¿Eso vas a hacer?’”, recordó con sinceridad.
Ante la pregunta directa de Yanina Latorre sobre si había sufrido durante la relación, Sabrina no dudó: “No te puedo explicar”.
Entre emociones cruzadas, definió su historia con el actor como una montaña rusa. “Me hizo vivir momentos de mucha felicidad, pero también de angustia y locura. Fue como una novela, se sufría mucho”, expresó, aunque remarcó que hoy hablar del tema le resulta liberador y sanador.
Rojas fue clara al descartar cualquier posibilidad de reconciliación: aseguró que ya no siente atracción por Castro, aunque sí mantiene un vínculo cordial por el bienestar de sus hijos. Incluso se animó a analizar su personalidad: “Se arrepiente, pide perdón, la pasa mal… pero cuando todo vuelve a estar bien, su forma de ser reaparece. Creo que tiene que ver con el ego, con sentirse impune porque ama fuerte. Es bastante autodestructivo”.
Con estas declaraciones, Sabrina Rojas dejó al descubierto una etapa de su vida marcada por el amor intenso, pero también por el desgaste emocional, y mostró una versión mucho más empoderada de sí misma, lejos de aquella mujer que, según sus propias palabras, había quedado apagada.
Qué más reveló Sabrina Rojas sobre su crisis con Luciano Castro
Tras la separación de Griselda Siciliani y Luciano Castro, volvió a tomar fuerza el testimonio de Sabrina Rojas sobre los momentos más difíciles que atravesó durante su relación con el actor. Antes de ponerle punto final a la historia en 2021, la conductora vivió etapas de profunda crisis que, según contó, la marcaron emocionalmente.
Al frente de SQP (América TV) en ese momento, Rojas abrió su corazón y habló sin rodeos sobre lo que significó transitar esa ruptura bajo la mirada pública. Explicó cómo intentó sostenerse frente a las cámaras mientras, puertas adentro, lidiaba con un desgaste personal muy fuerte.
"Olvidarte de vos, que esa persona te quite tanta energía, que tal vez es lo que me pasó a mí", comenzó analizando. Y remarcó: "Si yo fuese una mala ex hablo con otra contundencia, digo otra cosa, siempre trato de hacerlo liviano y reírme".
También evocó uno de los episodios más recordados: su presencia en Intrusos cuando decidió respaldar a Castro tras la difusión de imágenes íntimas del actor, en un momento especialmente delicado para ambos.
"No supieron los años que yo pasé. No me vieron rota, ni siquiera me vieron rota el día que me senté en Intrusos. Yo estaba rota. Respiré profundo y dije: ‘con la frente en alto, me siento y bajo un poco todas las aguas’, que eran una locura y a mí me avergonzaban y que no estaban bien. Pero yo estaba rota, lo que pasa es que no me muestro rota”, confesó, dejando en evidencia la fortaleza que intentó mostrar en medio del dolor.